miércoles, 3 de enero de 2007

Y bailaremos sobre vuestras tumbas...

Esta sociedad está poblada por algunas personas que no merecen vivir, o que merecerían otro tipo de existencia menos agradable. El bienestar económico y anímico de ciertas personas, ganado en un entorno débil moralmente, debería pertenecer a personas menos favorecidas económicamente pero más fuertes a un nivel interior y psicológico. Hay gente que lucha por sobrevivir y por salir adelante, mientras otros consiguen todo lo que quieren sin ningún esfuerzo.

Yo, Brian, y mi grupo de acólitos creemos que para que este país mejore debemos eliminar, o al menos, transformar, las bases normativas que permiten que esto suceda. Fomentar una meritocracia real y efectiva, que dé frutos solamente si hay esfuerzo y lucha por conseguirlos. Así daremos un nuevo paso hacia la perfección humana. Un nuevo amanecer, con fuegos artifificales, música y néctar de superioridad.